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Impacto de las expresiones de aprecio sobre la Productividad Laboral

Algunos líderes suelen demostrar agradecimiento a sus colaboradores, por tanto pienso propicio compartir enseñanzas puntuales extraídas de un interesantísimo libro que recién leí “Los Cinco Lenguajes del Aprecio en el Trabajo” de Gary Chapman y Paul White, autores del bestseller Los Cinco Lenguajes del Amor.

El entorno laboral actual, caracterizado por la creciente demanda de resultados y las constantes presiones que ello implica,  lo que menos necesita  es de un estilo de dirección déspota, irrespetuoso e indiferente. Desafortunadamente en muchos lugares de trabajo los resultados importan más que los que los logran, en algunos la dignidad y el respeto a la persona brilla por su ausencia y sólo afloran en fechas especiales,  mientras que en otros, nunca debutan.

Las relaciones efectivas y el buen trato a las personas constituyen la base para lograr cohesión y productividad, aspectos sin los cuales ninguna organización obtiene  los resultados que aspira.

En este cautivador libro, los autores comparten resultados de estudios que demuestran de manera contundente que tiene más peso sobre la satisfacción laboral si la persona se siente o no apreciada y si es valorada por sus contribuciones, sin importar la remuneración que reciba. Aunado a esto un alto porcentaje de los empleados que renuncian a sus empleos, lo hacen porque no se sienten valorados.

Los autores también describen una serie de principios vinculados a la motivación que todo aquel que dirige personas, está comprometido a construir un equipo de alto desempeño y/o se propone transformar su ámbito laboral y la cultura organizacional debe  conocer y aplicar.

Un estímulo que provoca que una persona se sienta valorada no necesariamente hará que otra experimente ese sentimiento. A todos no nos satisface lo mismo, esto lo sabemos,  pues  hemos estado expuestos a una extensa literatura sobre el tema de la motivación. Lo nuevo es la aplicación de los 5 lenguajes del amor al ámbito de las relaciones laborales, concepto que ha sido exitosamente desarrollado y que ha impactado a millones de relaciones personales.

Cada uno tiene un lenguaje de aprecio principal y otro secundario, cuando verdaderamente nos sentimos apreciados, es cuando el mensaje es expresado mediante nuestro lenguaje predominante.

Si un Supervisor, a quien le alienta el que le ofrezcan palabras de afirmación, se expresa desde su propio lenguaje, demostrándole a un colaborador apreció por su trabajo, a través del elogio  «¡Excelente, tu nivel de responsabilidad es asombroso! ¡Gracias!», sin considerar cuál es su lenguaje favorito,  lamentablemente no sólo «no dará en el blanco».  Independientemente de cuan bien intencionado haya sido el acto, puede incluso hasta provocar frustración; «No soporto cuando mi jefe me dice -¡Muy bien, así se hace!» – dijo en una ocasión un empleado, refiriéndose a lo desmotivador que puede resultar un reconocimiento verbal mal aplicado.

Todo líder, según Chapman y White debe comprender primero que específicamente le alienta y luego de que maneras puede expresar aprecio a las personas con quienes trabaja.

A continuación breve explicación de Los Cinco Lenguajes del Aprecio en el Trabajo:

  1. Palabras de Afirmación: Este lenguaje caracteriza, con mayor intensidad a aquellos a los que les encantan los elogios y palabras de aprecio, a los que les importa lo que otros piensan de ellas. Al demostrar aprecio a personas que poseen  este lenguaje entre sus predominantes,  se debe hacer uso de palabras que edifican, confirman y animan.
  2. Tiempo de Calidad: Este lenguaje caracteriza, con mayor intensidad, a aquellos que anhelan que se les dedique tiempo y preste total atención. Al demostrar aprecio a personas que poseen este lenguaje entre sus predominantes, se debe pasar tiempo (cantidad y calidad) con ellos y participar en actividades especiales; demostrando interés, compartiendo y escuchando comprensivamente.
  3. Actos de Servicio: Este lenguaje caracteriza, con mayor intensidad, a aquellos que perciben que los demás expresan interés cuando se involucran en la tarea y colaboran, a quienes les anima que los demás les ayuden, a quienes palabras pueden resultarles vagas excepto que lleguen junto a actos de servicio. Al demostrar aprecio a personas que poseen este lenguaje entre sus predominantes, se les debe servir con una actitud positiva y desinteresadamente; ayudándoles a avanzar cuando están sobrecargadas o retrasadas en sus quehaceres,  dándoles apoyo para que logren sus metas y/o facilitando la ejecución de sus labores.
  4. Dar regalos: Este lenguaje caracteriza, con mayor intensidad, a aquellos que perciben los regalos como pruebas visibles y tangibles de aprecio, aceptación y reconocimiento. Al demostrar aprecio a personas que poseen este lenguaje entre sus predominantes, se les debe dar regalos, estos para que causen el efecto esperado no necesariamente tienen que ser de gran valor monetario, pero si deben ser regalos alineados a los intereses de quienes los reciben. Un regalo se otorga,  aun cuando el receptor no lo merezca; se da porque el dador desea expresar su aprecio.
  5. Contacto Físico: Este lenguaje caracteriza, con mayor intensidad, a aquellos que asumen el contacto físico como gesto de aprecio. El contacto físico es una forma poderosa de comunicación. Al demostrar aprecio a personas que poseen este lenguaje entre sus predominantes, se les debe dar palmadas en el hombro o en la espalda, dar un fuerte apretón de manos y abrazarle, reconociendo que en el ámbito laboral, para que  la expresión de afecto o aliento resulte apropiada ha de hacerse en la forma adecuada, y en el lugar y momento oportuno. También, de manera respetuosa y considerando la etapa de madurez en que se encuentra la relación,  el género de la persona (mujer u hombre) y aspectos culturales.

Finalmente, es importante realzar, que por alguna razón todos los seres humanos necesitamos saber cuán importante es lo que hacemos. Cuando nos lo hacen saber,  nos esforzamos y esmeramos mucho más, y que cuando un líder exhibe aprecio a aquellos con los que trabaja desde su lenguaje favorito, no desde el propio, derivará inimaginables beneficios, a nivel personal y organizacional.

 

- Ingrid Martínez

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